martes, 15 de julio de 2008

Cuatro ejes de aproximación a la problemática

Comprender la problemática, entendida sencillamente como un conjunto de problemas vinculados entre sí, permitirá interiorizarnos en el fenómeno de estudio. Para ello, nuestra propuesta de trabajo parte de identificar y ordenar los problemas en cuatro ejes analíticos, a saber: institucional, social, económico y deportivo. A continuación se desarrolla una primera aproximación al estudio de la problemática vista desde cada uno de los ejes mencionados.
En la actualidad, la estructura institucional del club está compuesto por un conjunto de espacios de poder donde el socio no tiene una participación alguna. Debido al quebranto que presenta el club, la regulación de la vida institucional está tutoreada por un Juez, un Interventor, y un Órgano Fiduciario, sin embargo quedó demostrado que eso no es garantía de saneamiento institucional sino todo lo contrario. Durante la democracia racinguista se han observado los mismos vicios que en el régimen de conducción gerencial, donde las principales decisiones más importantes del Club están concesionadas a personas que no obedecen ni escuchan la voluntad del socio. En este sentido, la verticalidad del poder, la baja participación política, y el proceso de corrupción se presentan como características centrales de la vida institucional del club durante casi las últimas tres décadas. La falta de compromiso, la resignación, y la apatía política son moneda corriente entre los asociados de un club usurpado.
En cuanto a lo económico sobresale un hecho recurrente durante las últimas décadas, y es que los recursos del club no se utilizan a favor de los intereses de Racing. El vaciamiento económico opera como política principal, sobre la base de un proceso que reproduce el endeudamiento a partir de sociabilizar los costos y permitir la fuga de recursos. Esto es un aspecto central del proceso económico actual, y se manifiesta, por ejemplo, en el vínculo que la dirigencia establece con los jugadores amateurs y profesionales. Los primeros no sólo son recursos deportivos, sino también económicos, y la problemática que se presenta está ligada a la pérdida de los derechos económicos sobre los jugadores, desvinculación temprana del club, desinterés por la captación y formación de nuevos talentos, entre otros. Los segundos presentan una problemática diversa que involucra la re-negociación de contratos, endeudamiento por incumplimiento del mismo, transferencias magras o apresuradas, entre otras. Estas son algunas de las formas que adopta el proceso de fuga de recursos económicos.
Desde una perspectiva social, se observa que el club dejó de ser un espacio para contener las necesidades de sus asociados y de la comunidad en su conjunto, y pasó a ser un espacio para que los socios cubran las necesidades de un club donde se perpetúan los vicios de la dirigencia. Se ha manifestado un cambio en el rol del socio, el cual pasó de ser el conductor de los destinos del club a ser conducido por actores ajenos al mismo. La propuesta de estos cuadros dirigentes socava la figura colectiva de los socios, y los sumerge en un mundo donde opera la lógica mercantil por encima del espíritu solidario y cooperativo. Los derechos y obligaciones sociales han sido mutilados y arrasados de la conciencia del socio, así como también se ha perdido la identidad racinguista.
El análisis del eje deportivo conviene separarlo en deportes competitivos y deportes recreativos. Los primeros, a su vez, se pueden dividir en deportes profesionales y amateurs.
La problemática del primer grupo (deportes competitivos) está centrada en la decadencia en términos de diversidad de actividades deportivas, así como también en sus bajos niveles de rendimiento. Bien se puede pensar que el objetivo de estas actividades es lograr éxitos deportivos[1]. De ser así, se observa que Racing presenta un gran déficit en este aspecto. Tal vez el fútbol profesional merece un comentario aparte, dado que es la actividad hegemónica del club no sólo su trascendencia entre los socios y simpatizantes, sino también por su trascendencia económica y mediática. Un hecho recurrente que se observa en los últimos años es que en la conformación del plantel de fútbol profesional no predomina ningún criterio vinculado a lo deportivo, sino a lo económico. Es decir, se trata de una política deportiva sometida permanentemente a una rentabilidad económica, y puesta a disposición de la fuga de recursos.
El segundo grupo (deportes recreativos) funciona como espacio de contención social, y las limitaciones principales pasan por identificar las barreras de acceso a la práctica deportiva (en muchos casos son barreras económicas que excluyen a las mayorías), por la falta de diversidad de actividades, y por las condiciones en las cuales se desarrollan las mismas.
[1] Cabe aclarar que se hace referencia al primer equipo de cada actividad, dado que los planteles o deportistas en formación pueden tener otros objetivos ligados a desarrollar su aspecto deportivo por sobre los éxitos de la competencia.

Un diagnostico sobre la realidad racinguista

La actualidad racinguista muestra un complejo tejido de relaciones, que se ve reflejado en la realidad social, económica, política y deportiva de la institución. Los malos resultados deportivos, los procesos antidemocráticos, el vaciamiento económico y la pérdida de identidad social son expresiones de un presente sin futuro. La situación se agrava al considerar que en la actualidad no se ha puesto en marcha ninguna medida que intente revertir este escenario. Por lo tanto, la necesidad de cambio es vital para recuperar un club en ruinas.

Pero ¿cambiar qué? Para impulsar un cambio resulta necesario conocer la realidad del club e identificar la problemática que afecta a sus asociados y simpatizantes, en el marco de una sociedad moderna. Por lo tanto, un primer problema es que no se conocen los problemas, ergo mucho menos sus soluciones. Muchas veces surge la necesidad de plantear soluciones ante problemas que no están claramente definidos, o que en muchos casos no existen. Esta situación promueve la improvisación en la conducción del club a partir de tomar de decisiones aventuradas, o con fines ajenos a Racing
[1].

Por lo tanto, un primer paso es realizar un diagnóstico que identifique los problemas que condujeron al club al presente, así como también los problemas que impiden la reactivación de las actividades sociales, deportivas y culturales, y la recuperación de la salud institucional y económica de Racing. Esto significa, entonces, comprender la problemática actual en sus dimensiones principales.El presente trabajo propone abordar la realidad Racinguista desde una visión de conjunto, con el fin de construir un diagnóstico que logre identificar la problemática actual del club.


[1] La experiencia nos muestra un sinnúmero de decisiones y medidas políticas instrumentadas por los gobiernos y los gerenciadores de turno que poco tienen que ver con favorecer los intereses del club, y se asocian en mayor medida a sostener procesos políticos, engordar bolsillos ajenos, etc.

¿Quienes somos?

Racing Cambia es un grupo de socios y simpatizantes cuyo objetivo es construir una propuesta que permita transformar la vida social, institucional, económica y deportiva de Racing, con el fin de recuperar la identidad del club, sanear la vida institucional y económica, e impulsar el desarrollo y crecimiento de sus actividades, en un esfuerzo dirigido a todos los asociados, regido por la voluntad de los mismos, y ordenado en torno a sus propias necesidades.

Nuestra finalidad es poner a disposición de Racing una propuesta que permita aplicar en el club mecanismos de toma de decisiones y control, basados en criterios que tienen como prioridad a Racing, y a sus socios y simpatizantes, que permitan orientar políticas y trazar planes de gestión ligados a la recuperación del vínculhinchas con la institución, a una gestión participativa, al autofinanciamiento, y al éxito de sus actividades deportivas. Para esto es necesario reconstituir el tejido social e institucional del club, tarea en la que estamos incluidos cada uno de los socios y simpatizantes.
Nuestro proyecto se basa en el diseño de una herramienta profesional, un Plan que permita una gestión integral para el manejo del club en sus diferentes ámbitos, donde las futuras autoridades sean el brazo ejecutor de las decisiones que surjan de la asamblea de socios y no los mentores de planes golondrina que dejen de lado los intereses del club.